Fui nominada por las sensacionales
Hormonas en debate para este encueramiento público.
1)Tengo una pasión desmedida y casi perversa por las almohadas. Duermo con la mayor cantidad de ellas posibles. Una al frente (a la que abrazo), una atrás (para que me caliente la espalda), una entre las piernas (eso cuando duermo sola), una bajo la cabeza (que TIENE QUE SER DE PLUMAS) y si puedo además tener un edredón de plumas encima, mejor. Cuenta mi madre que el día en que nací comencé con la costumbre de manosear a las almohadas y abrazarlas. Compro almohadas cada vez que puedo. Atención: nunca he sido acusada de abuso.
2) Estoy genéticamente impedida para levantarme temprano o al menos, antes de que el sol brille. Por eso tengo al menos 3 alarmas (he llegado a tener 7) que suenan con intervalos de 5, 10, 15 o 30 minutos porque necesito casi 1 hora completa para despertar. Cuando no lo hago así, me sucede que pongo un plato en el fuego en vez de la sartén o me tambaleo al caminar como si estuviera borracha. Generalmente sigo durmiendo mientras tomo una ducha.
3) En cuanto tengo chance “me fajo a mí misma”: o sea, me agarro -generalmente los senos o los glúteos- y con frecuencia meto las manos debajo de mi ropa para tocarme la piel, cuando otras personas no me observan.
4) Cuando tengo una cita amorosa invariablemente sufro de pánico escénico y en algún momento empiezo a gritar: “¡¡Auxilio!!” “¡¡Quiero a mi mamá!!”, tema ampliamente discutido con más de un terapeuta. (Esa es otra extraña costumbre: me he pasado una cantidad de tiempo en la vida analizando a los terapeutas… vieras tú…). Afortunadamente, hoy en día, puedo decir que al dueño de mi corazón no lo espantaron mis gritos de auxilio…
5) Llamarme Caracol no es simplemente cuestión poética. He logrado arrastrar una cantidad de cosas conmigo francamente inverosímiles. El ejemplo más simple es mi auto. Enlisto a continuación a los habitantes de mi auto y a los turistas:
Habitantes:
- Varios cadáveres de manzana, que murieron a lo largo del año pasado (cuando alguno de ellos desaparece es reemplazado rápidamente).
- Una pastilla aromatizante que huele a piña colada y dos repuestos, uno de piña colada y uno de coco (yo quiero estar en la playa)
- Una vaca rellena de bolitas de unicel (plumavit), que sirve como almohada, para el estrés y que tiene la virtud de vibrar cuando le aprietas una pata (piensen mal y acertarán).
- Una guía roji a la que cada vez le faltan más páginas porque cada vez que la abro, sufre un percance y pierde un poco más de pelo.
- 3 o 4 pares de lentes oscuros que quisiera utilizar para conducir, pero que casi nunca toco porque uso anteojos. Soy realmente miope (por eso a veces veo un hombre de lejos y pienso que es guapo).
- Un par de calcetines debajo del asiento del copiloto
- Un gel para lavarse las manos sin agua.
- Una caja de kleenex que compré en el pleistoceno pero que todavía tiene.
- Dos cajas de kleenex sin abrir aún (no vayan a hacer falta).
- El bastón de seguridad.
- Una pelota amarilla que sonríe, que me regaló mi compadre el Claudio.
- Unas planillas de calcomanías de letra de molde mayúscula, que esperan descubrir su misión en la vida.
- Un cuaderno con mariposas, que uso para escribir.
- Un paraguas descompuesto.
- La llanta de refacción, con pifia.
Turistas:- Envases de agua natural y de sabores de todas las marcas conocidas, vacíos, a medio llenar o llenos (ahora hay 8).
- Un reconocimiento enmarcado que tengo que llevarle a alguien desde hace algún tiempo, pero no he logrado recordarlo.
- Un paquete de cigarrillos vacío
- Un suéter de lana color beige
- Un saco de color morado
- Una chamarra negra
- Un suéter carmín de acrílico
- Un cepillo de pelo color rojo
- Los avances de tesis de un ex intento extinto (puaj, esto lo tiraré pronto)
- Documentos de mi oficina que se me han quedado por ahí.
- Folletos de una Convención.
- Un libro iluminado sobre los ¿mensajeros del alba? que dejó una amiga hace más de un año y que está debajo de todo lo que puedo, porque no vayan a pensar que es mío.
- Homo Ludens de Huizinga.
- Unas chanclas de plástico.
- 3 Pinzas para el cabello.
- Un suéter rosa de botones.
- Una peluca que compró un amigo en el metro el 15 de septiembre, día en que se celebra la independencia, o sea que es tricolor como la bandera de México (verde, blanco y rojo).
- Un lip balm que no sé de quién es, así que me da miedo usarlo.
A todo paciente lector que haya llegado hasta aquí, aplausos.
Y... para continuar ¡los nominados!
(los dos primeros no sé en dónde podrán escribir estas cosas pero ánimo, a hacer otro blog!)
JqN
Ary
Lítost
Nadia Contreras
m.
Para que escriban sus 5 hábitos extraños...