martes, agosto 30, 2005

Pregunto

¿no necesita besos tu boca?
¿no quiere tu alma que le toquen el pelo?

Me dieron ganas

¡Ah! el deseo
Sutil y sierpe como río de abejas.
Encantador con labios.
Abierto como noche.
Torrente de lenguas y rabillos furtivos
de un ojo mirando la piel.
Llama que limpia tiernamente y levanta
hasta suavizar la carne y la madera. Niño nuevo
que clama su prodigio y su ardor en las orillas.

lunes, agosto 29, 2005

Sin tanto circo

Vieras tú qué sonrisa tan amplia me está arrancando
los trapecios, las balas, los aros de fuego,
la vocación de saltimbanqui oscura y prófuga
que patalea cada vez que pierde una estrella en el agua.

Este cielo que somos es también un manto de luz para los astros,
las centellas que guían los brotes de primavera.

Ya vendrá, compañero,
el día sin peros,
la carne transparente.

La aurora está aprendiendo a cantar alegría